Si te han detenido o han detenido a un familiar, la primera declaración no es un trámite. Actuamos de inmediato en comisaría, Guardia Civil y juzgado de guardia para proteger el derecho a guardar silencio, revisar la detención y evitar errores que pueden empeorar mucho el procedimiento desde el minuto uno.
Abogado penalista · Asistencia al detenido y guardias
Intervenimos cuando la detención acaba de producirse, cuando toca declarar o cuando el asunto pasa al juzgado de guardia y hay que pelear la mejor salida procesal.
Publicamos contenido nuevo cada semana: derechos, errores frecuentes y casos reales explicados por los socios.
Ese primer contacto define si se declara, se guarda silencio, se pide información adicional o se prepara una defensa sin improvisar.
Llamar ahoraEl abogado no solo está presente: controla diligencias, detecta irregularidades y evita que el detenido entre a declarar sin una estrategia clara.
Preparar defensaHay que llegar al juzgado de guardia con una posición construida para discutir libertad, cautelares, juicios rápidos, conformidades o prisión provisional.
Actuar hoyValoramos derechos vulnerados, tiempos de detención, trato recibido y la procedencia de un habeas corpus o de futuras impugnaciones.
Revisar la detenciónLa asistencia al detenido no consiste en "acompañar" una declaración. Consiste en intervenir justo cuando la policía o la Guardia Civil ya están construyendo una versión de los hechos que puede acompañarte todo el procedimiento.
El artículo 520 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal reconoce derechos clave: designar abogado de confianza, ser informado de los hechos, guardar silencio, no declarar contra uno mismo, entrevista reservada con el abogado y control de la legalidad de la detención.
Si no hay defensa técnica desde el principio, el detenido puede declarar mal, firmar sin entender, asumir una narrativa ajena o llegar al juzgado de guardia en peor posición para pedir libertad provisional o discutir cautelares.
Localizamos la comisaría o juzgado de guardia, comunicamos la designación y preparamos la primera línea de defensa sin perder tiempo.
Hablamos con el detenido, revisamos lo ocurrido y decidimos si conviene declarar, guardar silencio o exigir más información antes de cualquier diligencia.
Supervisamos derechos, tiempos, atestado, reconocimientos, registros y posibles irregularidades que puedan condicionar la validez de la actuación policial.
Llegamos preparados para discutir libertad provisional, cautelares, juicio rápido, conformidad, prisión provisional o habeas corpus cuando proceda.
No declares por nervios, por presión o por "explicarlo rápido". Una buena defensa empieza en comisaría, no cuando el asunto ya está encarrilado por otros.
Muchas salidas procesales se complican por una primera declaración mal enfocada. Elegir un abogado bueno en ese momento importa más que buscarlo cuando ya existe atestado, ratificación y paso a juzgado.
Prestamos asistencia inmediata en los momentos que más condicionan el caso: declaración policial, entrevista reservada, juzgado de guardia, libertad provisional, habeas corpus y coordinación con la familia desde el primer minuto.
El detenido y la familia no viven la misma urgencia, pero ambos necesitan una respuesta clara: qué hacer ahora, qué no decir y cómo activar una defensa solvente antes de que se tome declaración.
La prioridad es no empeorar tu posición por nervios, miedo o presión ambiental. Cada palabra en comisaría puede influir en el atestado y en lo que ocurra después ante el juez.
Tu papel es activar rápido una defensa buena, no discutir los hechos con la policía ni moverte por impulso. La familia suele ser quien puede reaccionar con más eficacia en la primera hora.
Paso 1: activa un abogado de confianza. Si no se designa rápido, la defensa arranca con otro ritmo y con menos control sobre lo que va a pasar en la declaración.
Paso 2: no discutas el fondo del asunto con la policía. La familia no ayuda "aclarando" hechos a toda prisa. Ayuda garantizando una defensa solvente y ordenando la información útil para el abogado.
Paso 3: prepárate para el siguiente escenario. Puede haber declaración, reconocimiento, paso a juzgado, libertad con cargos o solicitud de cautelares. La orientación jurídica debe anticipar ese recorrido.
Paso 4: mantén el foco en la defensa, no en el pánico. La rapidez importa, pero más aún que quien acuda a comisaría sepa realmente qué hacer cuando llegue.
Declarar por impulso, pensar que "explicarlo rápido" ayuda, firmar sin revisar, confiar en que comisaría no tiene importancia o dejar la designación del abogado para más tarde.
Un buen abogado no solo llega: sabe cuándo hablar, cuándo no, qué pedir, qué discutir y cómo preparar el paso al juzgado de guardia si la detención continúa.
Llamamos de madrugada y en muy poco tiempo ya estaba todo orientado: qué decir, qué no decir y qué podía pasar en las siguientes horas.
Lo más importante fue que frenaron la improvisación. La entrevista previa con el abogado cambió por completo cómo afrontamos la declaración.
No se limitaron a acompañar: prepararon la línea de defensa desde comisaría y eso se notó cuando el asunto pasó a disposición judicial.
Nos dijeron exactamente qué hacer, qué no hacer y cómo ayudar de verdad sin perjudicar el caso.
Hasta que habló con el abogado no entendió la importancia de guardar silencio. Ahí empezó la defensa real.
Revisaron diligencias y nos explicaron el escenario del juicio rápido con mucha claridad desde el primer momento.

Nos desplazamos con rapidez a comisarías, cuarteles y juzgados de guardia de Madrid capital y de los principales partidos judiciales de la Comunidad de Madrid.
Te orientamos de forma confidencial sobre qué hacer ahora mismo, qué no decir, cómo designar abogado de confianza y cómo preparar el paso a juzgado si la detención continúa.
Estas son las preguntas que más se repiten cuando alguien busca abogado para una detención real y necesita decidir rápido qué hacer en comisaría.
Llamar ahora: 910 328 053Guardar silencio, pedir abogado de confianza y no improvisar una versión de los hechos. La prioridad es hablar con el abogado antes de decidir si conviene declarar o esperar.
Designar abogado, localizar la dependencia policial y evitar explicar los hechos por su cuenta. La familia ayuda activando una defensa buena, no discutiendo con la policía.
Sí. Puedes designar abogado de confianza. Si no lo haces, se nombra uno de oficio. En una detención, decidir quién te defiende desde el principio es una decisión estratégica, no un detalle menor.
No sin haber hablado antes con tu abogado. A veces se declara y a veces no, pero esa decisión debe tomarse con estrategia y conociendo el contexto, no por presión del momento.
Con carácter general, hasta 72 horas como máximo antes de pasar a disposición judicial o quedar en libertad. Si hay irregularidades en tiempos o forma, el abogado debe valorarlas de inmediato.
Habla con el detenido en privado, revisa derechos y diligencias, orienta sobre la declaración, controla la legalidad de la actuación y prepara el paso al juzgado de guardia si es necesario.
Se decide la siguiente fase del asunto: libertad, medidas cautelares, juicio rápido, diligencias urgentes o incluso prisión provisional. La defensa en ese momento sigue siendo crítica.
Cuando existan indicios de detención ilegal o de vulneración grave de derechos. No se pide por sistema: se valora con rigor según cómo se ha producido la detención y qué está ocurriendo en comisaría.
Más de 20 años de experiencia en derecho penal y procesal, con intervención en detenciones, juicios rápidos, medidas cautelares y asuntos urgentes de alta complejidad. La clave en esta materia no es solo acudir: es saber qué hacer al llegar y cómo proteger al detenido antes de que el procedimiento tome una dirección difícil de corregir.
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